viernes, 27 de mayo de 2011

La cárcel del destino: la vida.

Es bastante graciosos observar como tus planes y los de los que te rodean se rompen en un espacio de tiempo corto: dos días. 
Cuatro años preparando lo que iba a ser nuestro mejor tiempo, desaparece de un día para otro. Lo mejor, es que ves como esos sueños posibles desfilan por tu cabeza mientras te señalan y se despiden. Todos, poco a poco. No tiene prisa, quieren que veas lo que tu has destrozado. 
Algunos dicen que no ocurre nada, que quizá sea "el destino", él lo ha elegido y es por algo. Si, yo sé por qué, ¡por joder!. Por tener que ser diferente hasta en los planes. Hacer diferente "el destino" de los que te rodean, ya que es inevitable tu diferente forma de pensar, esta vez de castigarte. Castigos, lógicamente merecidos. En algún momento la vida me tendría que castigar. Ha tocado en el peor momento. Ha destruido todo lo que podía haber florecido en mi y con ello, lo que a la gente que le importo. Todo es, ahora, destrucción y castigo. La sociedad, los sueños, la vida, el mundo. 
No queda más que la desesperación y el odio para superar lo aniquilado. No sé muy bien cuanto tiempo necesitaré para restablecer lo que un día ha destruido. Un día sé que no. Ni una semana. Ni tampoco dos. 

domingo, 1 de mayo de 2011

Bohemian Rhapsody













Mi vida, ahora mismo, es como cualquier canción de Queen. Hay alegrías, pero también caídas emocionales. Hay metas que hoy persisten pero mañana se van. Hay esfuerzos que se ven bonificados pero en la mayoría de ocasiones, los esfuerzos, se quedaron en esfuerzos.El pasado se aleja y mis metas llegan. Estoy corriendo una maratón sin piernas. Juego al tenis sin manos. Leo sin ojos. Escucho sin nariz y no oigo. Quizá este sea el punto de inflexión de mi adolescencia o de mi vida, quién sabe, en el que todo cambia y lo realizado anteriormente no sirvió para nada. Quizás, quizás, quizás...

lunes, 25 de abril de 2011

Before the beginning

La resistencia fue quien me ayudó a poner mis dedos en el teclado para teclear algo sin sentido. Creo que es mas bien una excusa para no hacer las tareas de inglés, total me pondrá un 5.09, como es costumbre... Mientras me echo a la boca una golosina amarga pienso en cuales son los motivos reales por los que he querido teclear en algo que no es mi lugar, esto. No sé creo que una cierta historia de un pez, aburrida, por cierto, pero no soy quien para juzgar historias...
Ahora, después de teclear varias "chorradas" y de escuchar una muy buena canción, he decidido seguir con el inglés y terminar de una puñetera vez. Queda poco. Muy poco.
Me gustaría veros.

domingo, 20 de junio de 2010

Pasión. Amor. Alcohol. Sexo


Odiandonos en la misma cama a la vez que nos hacemos el amor.
Envueltos por una sábana de pasión. Juntos el odio y el amor, lo imposible hecho realidad. Lo más dulce se junta con lo más amargo.
Mientras ella se resistía, la intentaba besar, le mordía con dulzura la oreja, mis labios acariciaban su dulce cuello amoratado. Completamente llenos de pasión nos resistiamos por odio.
Al fin sus labios y los mios nos regalaban la mejor sintonía, la mejor danza.
Mis manos sobre sus senos sin sujetador mientras ella quitaba el último botón de mis pantalones a la vez que criticaba mis calzoncillos de marca indefinida.
Cada vez la pasión ganaba la carrera al odio, mis labios comían toda su figura perfecta, besaban hasta el lugar más imposible de su cuerpo.
Ella me decía -Me estás poniendo... para, capuyo.- Mientras le comía su pequeña oreja. Yo simplemente me jadeaba de ella.
Así simplemente se dejaba llevar, intentando odiar mis dulces y sinceros besos.
Me mordía con fuerza los labios, gritaba, me empujaba, me besaba. Pasión. Amor. Alcohol. Sexo.
Completamente envueltos en sudor, la pasión hizo dejarnos llevar. Le hice el amor de la mejor manera que pude. Disfrutaba, lo sé, ella me lo susurraba al oido.

Odiandola de la misma forma que le hago el amor.
Odiandome de la misma forma que me hace el amor.

lunes, 24 de mayo de 2010

¿Cuándo?




Brindaremos cuando al fin desaparezca.
Que siempre se dice mucho pero la realidad queda escondida. Detrás de tu botella habrá champán, pero delante de la mía pone Moët, mi botella es cara, con una etiqueta, pero en realidad no está tan bueno. Yo aceptaré a brindar, pero cuando me vaya.

lunes, 17 de mayo de 2010

Sólo un ratico

Sólo un ratico. Es lo que dura mi amor por ti. Un ratico.
El ratico cuando te veo, cuando andamos juntos, cuando
comemos, cuando hablamos, cuando nos peleamos, cuan-
do me tocas, cuando te toco, cuando me miras y sin poder
evitarlo, te miro, cuando te acercas a mi cara y sin mas remedio te beso.


sábado, 1 de mayo de 2010

Lo importante en realidad ¿Qué es?



¡Feliz Cumpleaños!- Alegremente le sonreía yo.
Él no contesto, pero su ancha sonrisa me lo dijo todo. Su cabeza se movía sin parar y su mirada estaba distante e intentaba decirme algo, pero nunca sabre qué.
Así es como mi hermano representa la felicidad. Mientras otras personas te dan besos, la mayoría falsos, él solo dedica preciosas sonrisas.
Me tuve que salir del cuarto, no quería que viese como estaba llorando, verlo allí en la silla de ruedas sin que puede poner un pie en el suelo me producía gran dolor, pero a la vez esa satisfacción de saber que me quiere y de que yo le quiero. Aún así, las lagrimas no se sabían contener en mis ojos, debían salir, un a vez más.
Me sequé las lágrimas y decididó a darle el mejor regalo del mundo salí de mi escondite.
Lo vi sentado, como siempre, y mantenía entre sus manos un avión que le había regalado el vecino.
A Roberto le encantan los aviones. Ya desde pequeño se subió en uno para ir al hospital ha hacerle las pruebas, aún no sabíamos nada. Roberto no paraba de mirar por la ventana y sonreía y sonreía.
Mi regalo no era otro que un viaje en avioneta en el que se encontrará con personas con deficiencias físico-mentales.
Le cogí el avión, señalé a Roberto y luego al avión. Ni sonrisa ni nada. El abrazo que nunca pensé que sería posible, sus brazos se deformaron aún más pero yo estaba dentro de ellos, mi hermano me estaba abrazando, mis lágrimas si que no se contuvieron y no me iba a alejar ni un solo milímetro de él. "Te quiero" le susurré al oído.
Toda su familia miraban sorprendidos la experiencia y más de uno pensaba en intentarlo. La madre solo lloraba emocionada. La cara de Roberto expresaba millones de sensaciones a la vez, alegría, sobre todo.
Venga una foto- Ya estaba mi familia jodiendo la marrana.
Si apartamos por un momento las lágrimas, mi regalo para Roberto y el abrazo, por lo demás fue una preciosa fiesta de 18 cumpleaños.

Roberto se cabreó mucho cuando le dijimos que el vuelo no se realizaría hasta dentro de tres semanas. Lo quería ya. Se cabreó mucho. Ese día lo pasó entero en el césped de la terraza mirando el cielo azul con esas preciosas nubes blancas.
Así fue cada día, hasta que pasaron tres semanas.
Hoy es el día, Roberto, vamos, despierta. Hoy volamos - Despertó. Esa era una de las pocas palabras que lograba entender. Cogí el avión y estuve planeando con él por la habitación. Roberto estaba nervioso, hacia 17 años que no volaba, y cuando tenía un año no lo disfrutó.
una vez allí, reconoció a su amigo Paco. Pero no tardó en darse cuenta de que allí estaba su novia que vivía lejos de nosotros. Sus ojos se iban a salir su sonrisa era especial. Fue precioso el reencuentro, yo ya lo sabía, les invité, les pagué el vuelo.
Se besaron. Eso es amor. Precioso. Gracioso, como ponían los labios, esos morritos que les salían a cada uno.
¡Pasajeros a la avioneta!- Anunció un hombre, supongo que el coordinador, con la voz alzada.
Roberto y Lucia, hacían buena pareja. Era precioso. Tuvimos que ponerlos juntos, no soltaban sus manos, aún menos sus miradas. ¿Qué se querrían decir?
La avioneta cogió velocidad. Roberto estaba totalemento enloquecido de emoción. Era perfecto.
Lágrimas, hoy no, por favor. - Les supliqué, pero fue en vano.
Esa estamapa era preciosa. Rodeados por nubes y cogidos de la mano, se besaron. Sacaron esos morritos tan graciosos, otra vez.
Para sorprenderlos aún más, me encarque de comprar una piruleta de millones de colores y de un tamaño bestial. Se la di a los dos. No paraban de chupetear la pirutela mientras volábamos. El viaje duró una hora. Cuando bajamos, no quedaba ni un color en la piruleta, ni si quiera había piruleta, solo el largo palo. El palo fue el regalo de Roberto hacía Lucia, ella, como si el palo fuese algún precioso diamante de millones de Euros, no lo podía aceptar, Roberto insistía. Al final ella lo cogió y pensando que esto era una despedida, sacaron morrirtos y se besaron.
Lucia y sus padres se subieron al coche. Yo creo que es hija única porque sus padres tienen miedo a que vuelvan a tener un niño con deficiencia. Chorradas, pero hay gente así.
Roberto y yo nos quedamos por el parque un rato mientras saludaba a todos sus conocidos. Antes de irnos, les dijo que yo era el mejor hermano que nadie pudo tener, volvió ha hacer un eterno esfuerzo para abrazarme, no me iba a negar, ni mis lágrimas. Me abrazó aún más fuerte y me susurró dificilmente "Te quiero".