domingo, 1 de mayo de 2011
Bohemian Rhapsody
Mi vida, ahora mismo, es como cualquier canción de Queen. Hay alegrías, pero también caídas emocionales. Hay metas que hoy persisten pero mañana se van. Hay esfuerzos que se ven bonificados pero en la mayoría de ocasiones, los esfuerzos, se quedaron en esfuerzos.El pasado se aleja y mis metas llegan. Estoy corriendo una maratón sin piernas. Juego al tenis sin manos. Leo sin ojos. Escucho sin nariz y no oigo. Quizá este sea el punto de inflexión de mi adolescencia o de mi vida, quién sabe, en el que todo cambia y lo realizado anteriormente no sirvió para nada. Quizás, quizás, quizás...
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)


Si puedes hacer todo eso faltándote de todo lo otro...¿qué no puedes hacer?
ResponderEliminaro quizás no.
ResponderEliminarquizás los esfuerzos sí tengan recompensa, pero no todavía..
a veces, las cosas pasan por un por qué y aunque nos parezcan lo peor del mundo a la larga nos damos cuenta de que no fue tan negativo. Créeme.