Si hablase con mi yo interior para describir esta imagen podría sacar dos conclusiones:
La primera, es que debido a su viudedad, éste desolado guitarrista ha decidido experimentar, cansado de su rutinaria soledad. Pues los servicios sociales se hacen cargo de su hermosa hija. Tiene el pelo y los labios de su madre, mientras los ojos no se saben.
La segunda de mis conclusiones, es que debido a su estado de embriaguez le ha cogido el arco al violinista del grupo. Tocan rock clásico con mezclas progresistas y en sus letras introducen versos de poetas famosos. Aún así, sigo insistiendo en que la niña es su hija.
domingo, 7 de agosto de 2011
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